En Hornero somos fanáticos de los rituales cotidianos. De esos pequeños momentos que se repiten y le dan sentido al día. Cada mañana llegamos temprano al local, preparamos el primer cafecito, comenzamos las horneadas y armamos la vitrina con dedicación y mucho detalle. Todo tiene su tiempo y su intención.
Pero lo que más nos gusta es ser parte de sus rituales. Que pasen cuando salen de trabajar, que se regalen una pausa para conversar mientras les preparamos un café, que prometan llevarse las cookies… y terminen comiéndoselas antes de irse 😅🤭
Creemos que la buena pastelería no es solo sabor: es compañía, es rutina, es ese momento del día que se espera con ganas.
Y atentos, porque estamos planeando nuevos productos que estamos seguros de que van a amar ✨
