Nuestra focaccia es especial. La elaboramos con masa madre —sí, es un alimento vivo— y respetamos los tiempos de la fermentación lenta, porque creemos que las cosas buenas no se apuran. Usamos riquísimo aceite de oliva nacional y le ponemos mucho amor a cada pliegue, para que la masa crezca feliz.
Partimos de la focaccia tradicional, pero le dimos un giro más sureño. Probamos, ajustamos y experimentamos hasta dar con la receta que realmente nos encanta. El resultado es una focaccia con un poco más de altura que la italiana clásica, porque así es como nos gusta disfrutarla… y porque queda increíble en sándwiches.
Si ya la probaste, contanos qué te pareció.
Y si todavía no la conocés… ¿qué estás esperando? 🤭
